Porque aún nos intimida acudir a un sex-shop
Porque vivimos en un lugar pequeño que no dispone de ninguno

AHORA
En la comodidad de tu casa
En un ambiente distendido
En compañía de tus amigas y/o amigos
PUEDES DESCUBRIR

¡¡¡NO PIERDAS EL TIEMPO E INFÓRMATE!!!

Las últimas novedades cosméticas
Los juegos más divertidos
Los juguetes más excitantes
Para disfrutar solo o en compañía

¡¡¡NO PIERDAS EL TIEMPO E INFÓRMATE!!!



domingo, 30 de agosto de 2009

Las bolas chinas



Bolas Ben Wa o bolas chinas (también bolas de geisha), por lo general son 2 bolas bastante ligeras que la mujer introduce en la vagina y que, normalmente, contienen en su interior otras bolas más pequeñas. Cuando la mujer se mueve al caminar, al levantarse, chocan ambas bolas entre sí, produciendo una suave y placentera estimulación continua. La vagina se dilata, aumenta la lubricación natural y surgen sensaciones muy agradables que nos hacen sentir mejor y más animadas. No hay que confundirlas con las “Esferas chinas“, que se usan manipulándolas con las manos y sirven para reducir el estrés.

Un dato a destacar es que estas bolas llegadas de Oriente también pueden tener una función terapéutica, pues los médicos las recomiendan en casos de incontinencia urinaria para realizar con ellas los ejercicios de Kegel, los cuales sirven para fortalecer los músculos pélvicos.


Ya en el terreno sexual, entre las variantes de modelos y usos, podemos encontrar en el mercado las clásicas vaginales, las anales y las de “castigo“. Aparte, existen hoy unas con vibrador y hasta con mando a distancia que nos permite poner en práctica divertidas fantasías eróticas en pareja. Estas modernidades con motor pueden llegar a estimular el punto “G” femenino, que, escondido en el fondo de la vagina, suele requerir de una penetración profunda para ser despertado.

En cuanto a las Bolas Chinas anales, sirven tanto para mujeres como para hombres. En el caso de éstos, tambien puede llegar a estimularse su punto G, que está justo detrás de la próstata, cerca del ano. Dicen que el placer orgásmico que de esta manera pueden llegar a experimentar es superior al que obtienen normalmente con la eyaculación.

Por otra parte, las llamadas Bolas Chinas de “castigo” no poseen una superficie lisa, sino que vienen con ciertas protuberancias que producen mayores sensaciones aún. Aunque suelen utilizarse para la vagina, pueden introducirse en el ano, si la interesada o interesado así lo desean y se ven capaces de soportarlo.

En cuanto al tiempo de uso, hay quien recomienda no llevarlas puestas más de un par de horas para evitar posibles trastornos sexuales. En todo caso, pueden incluso llevarse mientras haces las tareas de la casa, vas a la compra o llevas el coche al taller. Si se está en un lugar público en pareja y se decanta uno por las Bolas Chinas con motor, puede ser altamente excitante que él manipule el mando a distancia, mientras ella intenta controlar sus reacciones corporales para no ser descubierta. Eso sí, hay que procurar que no sean del modelo con cable, pues podría resultar engorroso que éste se viera asomar por la cremallera o por debajo de la falda.



¿Te atreves a probar?

sábado, 29 de agosto de 2009

El dildo y el vibrador a lo largo de la Historia

El primer uso documentado de un dildo proviene de la Grecia Antigua, cuando los mercaderes vendían algo llamado “olisbos”. Realizados en piedra, cuero y en algunos casos madera, los olisbos eran un instrumento muy solicitado fundamentalmente por las mujeres solteras.

El uso de estos materiales podría provocar irritación por lo que sabemos que fueron los primeros en utilizar el aceite de oliva como lubricante natural para sus juegos sexuales. Es interesante recordar que los griegos son una de las civilizaciones que contemplaban la masturbación como un regalo de los dioses para hombres y mujeres por igual.

Sabemos también que los Chinos y el Medio Oriente antiguo utilizaban también diferentes objetos sexuales similares a dildos o bien con formas diferentes como las bolas chinas o los anillos para el pene.

En pleno Renacimiento italiano los olisbos pasaron a llamarse dilectos, el deleite de los sentidos, el deleite de los italianos. Eran usados también con gran cantidad de aceite de oliva a modo de lubricante. Tuvieron un gran éxito.

Durante el siglo XIX se produce una situación curiosa desde los ojos del presente. Todas las mujeres que presentaban síntomas de ansiedad, depresión, desesperación, nerviosismo… y otra gran cantidad de síntomas eran diagnosticadas con Histeria y pasaban por las manos del doctor que les administraba la cura, un masaje en el clítoris hasta llegar al paroxismo histérico, lo que hoy se conoce como orgasmo. Lo realmente curioso es que ésta había sido la práctica generalmente aceptada por más de mil años.

Naturalmente que el masaje pélvico no curaba la histeria, y las pacientes tenían que recibir tratamiento médico periódico. No había que hacer mucho esfuerzo para pensar que en esa época las mujeres iban donde los médicos a obtener el placer que no recibían en sus casas y que esta práctica se consideraba socialmente aceptable. Este comportamiento se explicaba por la aceptación del “modelo androcéntrico de la sexualidad”, que consideraba que el sexo era exclusivamente para la penetración y eyaculación masculina. Puesto que la vibración y posterior uso de vibradores era sobre el clítoris, exterior de la vagina, se concluía que no había contacto sexual y que el procedimiento era puramente médico.

Pero llegada la década de 1880, esta práctica médica se volvió en muchos casos tediosa y el médico británico Joseph Mortimer Granville patentó un aparato electromecánico de forma fálica como instrumento terapéutico para efectuar el “masaje pélvico” en forma más fácil, rápida y limpia. Ya que a finales de siglo, los tratamientos de la Histeria eran uno de los servicios más populares ofrecidos en los balnearios de lujo en Europa y Estados Unidos el nacimiento del vibrador venía con fuertes promesas de hacerse con el mercado femenino.

El Americano Hamilton Beach patentó en 1902 el primer vibrador eléctrico para venta comercial, convirtiendo al vibrador en el quinto aparato doméstico en ser electrificado, después de la máquina de coser, el ventilador, la cafetera y la tostadora. De hecho, el vibrador eléctrico llegó al mercado mucho antes que otros aparatos domésticos que hoy se consideran esenciales, por ejemplo: nueve años antes que el aspirador y diez años antes de la plancha eléctrica, pues sus fabricantes seguramente se ajustaron a las prioridades de los consumidores de su época.

Muchas compañías diseñaron sus propios modelos y sus diversas versiones se anunciaban prominentemente como máquinas de masaje antiestrés en revistas y catálogos de costura y modas. Una página del catálogo Sears de electrodomésticos de 1918 incluye un vibrador portátil con accesorios, anunciado como “muy útil y satisfactorio para el uso casero”. “. La cadena de almacenes Sears Roebuck, describió en sus catálogos de venta por correo a estos juguetes como “una ayuda que toda mujer sabrá apreciar“. Su uso se estimuló como una forma de mantener a las mujeres relajadas y contentas.

Pero la imagen y reputación de los vibradores cambió completamente a mediados de siglo por dos razones: La primera fue que en 1952, la Asociación Americana de Psiquiatría declaró oficialmente que la histeria femenina no era una enfermedad legítima, sino un mito anticuado. El segundo motivo fue que la popularidad del cine en general hizo que las películas pornográficas tuvieran más difusión, y varias de ellas mostraban actrices utilizando el vibrador como juguete sexual. Fue entonces cuando los vibradores se vendieron disfrazados de utensilios de terapia y desaparecieron de los grandes catálogos de moda y revistas.

En los últimos treinta años los juguetes sexuales han experimentado una suerte de renacimiento. En la década de los setenta proliferan una serie de productos de marcado corte sexista, hasta que en los ochenta las cosas parecen mejorar gracias a un favorable cambio de actitud liderado por movimientos y organizaciones. Los noventa fueron una continuación de esta tendencia, hacia una visión positiva y divertida del sexo...
La sexóloga Americana Betty Dodson empezó a utilizar vibradores en sus talleres de salud sexual femenina a mediados de la década de 1970 y después de varios años los aparatos fueron reapareciendo en los estantes de tiendas fuera de los sex shops.
El uso del vibrador recibió otro impulso en 1986, cuando en medio de la crisis del SIDA el Cirujano General de los Estados Unidos C. Everett Koop lo incluyó en una lista de practicas de sexo seguro que se incluyó en un paquete de información acerca del SIDA que se envió a 107 millones de familias estadounidenses.

Hoy en día es generalmente aceptado que el uso de los vibradores no causan ningún efecto sexual negativo y que se pueden disfrutar solo o en pareja como parte de una relación sexual sana y divertida.

Conoce para conocerte



Diferencias entre Dildo y Vibrador

Dildos:

La palabra dildo presenta una etimología desconocida pero se sabe que se le dio esta denominación en el siglo XVI. Sin embargo, los dildos se usaban ya en la Antigua Grecia, cuando las mujeres solteras usaban el “olisbos”, un sustituto del pene hecho de madera u otros materiales y que era lubricado con abundante aceite de oliva. Y no sólo en Grecia, los asiáticos también utilizaban juguetes sexuales por lo menos desde hacía 1000 años. Así en el Oriente Medio antiguo usaron dildos fabricados con estiércol seco de camello recubierto de una resina resistente.

En la actualidad, los dildos se asemejan a los vibradores, la diferencia está en que los primeros son estáticos. La mayoría tiene forma fálica, aunque no todos. Hoy en día son conocidos los que simulan un pene real, que están hechos de materiales que intentan simular la piel, asemejándose a la textura y color del pene, incluso algunos vienen con testículos. Los dildos o consoladores están hechos de distintos materiales, como plástico, silicona, látex, material gelatinoso e inclusive de vidrio. Vienen en distintos colores, formas y tamaños.

Vibradores:

La cantidad de vibradores en el mercado en la actualidad es realmente sorprendente, los encuentras de diferentes tamaños, estilos, materiales y formas lo que te puede inspirar o desalentar, hoy en día encontrar un vibrador puede ser bastante difícil. Veamos los puntos que hay que tener en cuenta, para que esta tarea sea más fácil y también placentera.

¿Qué es exactamente un vibrador?

Básicamente un vibrador es una máquina relativamente pequeña, que se puede sostener con la mano y que vibra con un ritmo rápido y constante. Pueden estar alimentados con pilas, o bien conectados a la red. Los hay con velocidad fija o regulable. Existen una amplia gama de formas y tamaños que permiten su uso externo e interno.

¿Qué cuidados precisa un vibrador?

Es importante lavar los vibradores después de usarlos. Para ello, utilizar un producto específico, o bien agua caliente y abundante jabón, asegurándose de que las partes eléctricas no entren en contacto con el agua y antes de guardar el vibrador asegurarnos de que esté totalmente seco. Debe guardarse protegido entre uso y uso.

Es aconsejable utilizar un vibrador siempre con lubricante abundante y poner las pilas como indican las instrucciones. Se recomienda además quitar las pilas entre los usos.

Si el juguete sexual va a ser empleado en diferentes orificios o con diferentes personas debe limpiarse entre uso y uso, es también recomendablemente el uso de condón como comenta Esther Corona Vargas, Asesora de la Organización Mundial de la Salud y Secretaria para las Américas de la Asociación Mundial de Sexología, "por supuesto, todo aquello que vaya a ser introducido en un orificio del cuerpo, vagina, ano, boca debe tratarse con sumo cuidado” y “con los juguetes sexuales, lo más importante es no pasarlos de un orificio a otro, pues se pueden transferir organismos para los que determinadas partes del cuerpo no tienen defensas”.
Fuente


lunes, 24 de agosto de 2009

Tapersex / Tuppersex ¿De qué se trata?


¿¿TAPERsex ??
¿¿Tuppersex ??
¿De qué se trata?


¿Recuerdas aquellas reuniones que se realizaban en tiempos de nuestras madres para mostrar y vender determinados envases herméticos de tod@s conocidos mientras se merendaba café y pastas o se tomaba una copita?
Pues sustituye el producto y amplía el tipo de ocasiones en las que llevarlas a cabo y tendrás nuestras actuales reuniones tapersex (R-t).

Van desapareciendo los tabúes con respecto al sexo y deseamos conocer nuestro cuerpo y poder disfrutar de nuestra sexualidad al máximo, sol@ o en pareja; sin embargo nos intimida aún acudir a un sexshop o bien nuestro lugar de residencia es pequeño y no existe ninguno al alcance.

Por ello una reunión de este tipo se convierte en algo necesario en la mayoría de los casos. Es distendida y divertida y tiene como objetivo acercaros los juguetes y productos eróticos que os ayudarán a despertar y descubrir nuevos placeres con los que sorprender a vuestra pareja y, cómo no, a vosotras mismas.





Related Posts with Thumbnails

Vuestra experiencia