Pero más allá de estas cuestiones que pronto se verán resueltas, deberíamos pensar de qué modo van a enriquecer nuestras prácticas sexuales. Si estamos convencidos de los beneficios que nos traerán, hemos de proponerlo a nuestra pareja y, estando de acuerdo, comenzar poco a poco a introducir nuevos componentes en nuestras relaciones.
Los juguetes eróticos, utilizados en solitario, nos van a ayudar a conocer mejor nuestro cuerpo y a descubrir cómo determinadas caricias o vibraciones en zonas concretas nos estimulan y nos encaminan hacia el orgasmo. Utilizados en pareja, aumentan la excitación y facilitan la introducción de nuevas técnicas y posturas, porque los juguetes eróticos no se trata sólo de dildos y vibradores destinados exclusivamente a la penetración; y lo más importante, la mayoría son unisex, algo que nos da muchas posibilidades a la hora de experimentar junto a nuestra pareja.
Introduce un juguete erótico en tu vida. No te arrepentirás.